Tener una marca de ropa hace que combinar colores y texturas sea más fácil — lo tenés al alcance. Pero ¿qué pasa cuando querés cambiar tu estilo y todo lo que venías usando sentís que ya no te representa?

Acá va una guía de las prendas que elegiría si tuviera que arrancar de cero.

1. Remeras básicas Sí o sí. El estampado cansa y a veces puede parecer infantil. Una remera regular o slim fit en negro o blanco te da una base perfecta para combinar con cualquier prenda arriba o abajo.

2. Camisa A rayas si querés seguir una tendencia más actual, básica si sos más como yo. La camisa eleva el outfit — va con jeans, sastreros, bermudas, abierta o cerrada. Es una de esas prendas que siempre tienen lugar.

3. Sweater Para mí, la prenda por excelencia del invierno. Te permite combinarlo con campera arriba, jean, bermudas, jogging o sastrero. No tan básico como un hoodie pero igual de versátil, con una cuota extra de sofisticación.

4. Chaqueta De cuero, gabardina o paño. En días de frío un sweater solo puede quedarse corto. Las camperas inflables ya no están en tendencia — parecen más para ir a la montaña que para una cita. Una buena chaqueta como segunda piel con una remera abajo corona cualquier outfit. Aporta presencia.

5. Jean Las piernas definen el outfit. Ocupan el 50% de tu cuerpo — hay que darles bola. Lo que siempre recomiendo: un jean celeste liso. Es informal, relajado y va con todo — camisas, sweaters, chaquetas, remeras, chombas. Todas las opciones funcionan.

6. Sastrero Debo admitir que esta prenda se convirtió en una de mis favoritas en los últimos años. Viniendo del mundo sneakers y usando siempre jeans, el sastrero me hace sentir maduro en mis looks. Eleva, nunca pasa de moda y aporta una formalidad que te deja listo para una cita, una reunión de trabajo o una fiesta — cambiando simplemente cómo lo combinás.

7. Zapatillas blancas Siempre tenés que tener unas. Aportan comodidad y son una opción fresca para looks más relajados o para bajarle un cambio a un outfit más formal.

8. Mocasines Cómodos, duraderos y versátiles. Combinan con jeans y sastreros, y también van muy bien con bermudas — aunque para eso hay que tener bastante personalidad para bancarlo. Una opción que no pasa de moda, que eleva cualquier outfit y da presencia.


 

Nota: en esta guía no menciono colores ni calces porque eso depende de cada uno. Acá están las prendas — el estilo surge cuando le ponés tu impronta, elegís los colores con los que te sentís cómodo y los calces que favorecen a tu cuerpo.